350 años de historia

1962-2000 : Un mundo transformado - En América Central y en África

Mientras se secularizaba la región del mundo donde había nacido la Congregación, las hermanas serían convocadas a responder a las necesidades de la Iglesia en territorios muy distintos al Occidente próspero. En junio de 1962, cinco hermanas partían a hacer una práctica en el Centro de Formación de Cuernavaca, Méjico. En octubre, ellas fundaron la primera misión latinoamericana de la Congregación en Tegucigalpa, Honduras. Le siguen otras misiones en otros países : en Guatemala (1964), en Chili (1965-73) y en el Salvador (1988). En estas regiones, las hermanas afrontaron y siguen afrontando, pruebas y peligros similares a lo que conocieron Marguerite Bourgeoys y las primeras hermanas de la Congregación, en el Siglo XVII.

En esos países, las hermanas llevan a cabo la labor pastoral junto a los más pobres, frecuentemente, en las zonas rurales donde los sacerdotes pasan raramente. Se esfuerzan en particular, por lograr la autonomía de la población local, construyendo comunidades de base, formando a catequistas y poniendo en marcha programas de alfabetización. Trabajan muy especialmente, en la promoción de la condición femenina y el apostolado juvenil. Desde 1986, unas jóvenes originarias de estos países ingresaron a la Congregación, y numerosas personas asociadas colaboran con sus obras.

En 1970, la Congregación se extiende a otro continente cuando las hermanas arriban a Camerún, África. Eventualmente, ellas trabajarán en Kumbo, Makak, Maroua, Méri, Ngaoundéré y Yaoundé. Alli, ejercen sus labores en la enseñanza, religiosa y profana, y en la formación de docentes. Dirigen un pensionado, se encargan de la pastoral diocesana y parroquial, de la dirección espiritual y trabajan en la promoción de la mujer y de la clase obrera. Actualmente, hermanas y personas asociadas africanas colaboran con las hermanas originarias de América del Norte.